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Desarrollo de habilidades motrices finas

Autor: Giovana Femat Roldán

Las habilidades motoras finas son la capacidad de hacer movimientos usando músculos pequeños de nuestras manos. Las personas utilizan las habilidades motoras finas para realizar muchas tareas relacionadas con escuela y trabajo. Sin embargo, las habilidades motoras finas son complejas. Requieren esfuerzos coordinados del cerebro y músculos. Se desarrollas a partir de las habilidades motoras gruesas que no permiten realizar movimientos más grandes como correr o saltar. 

Algunos ejemplos en donde se utiliza la habilidad motora fina:

  • Al sostener un crayón o un lápiz
  • Al dibujar y escribir con claridad
  • Al escribir un teclado
  • Al usar tijeras, reglas y otros objetos.

¿Cómo se desarrollan las habilidades motoras finas?

Las habilidades motoras finas comienzan a desarrollarse en la infancia y siguen mejorando a medida que los niños crecen. No todos los niños se desarrollan al mismo ritmo. Pero hay ciertos hitos del desarrollo que usualmente se alcanzan a determinadas edades.

Desarrollar habilidades motoras finas en la infancia temprana es fundamental para el crecimiento integral de un niño. Estas habilidades no solo permiten acciones básicas como agarrar objetos pequeños o manipular utensilios, sino que también sientan las bases para habilidades más complejas que serán fundamentales en su vida futura, como la escritura, la coordinación ojo-mano y el desarrollo de destrezas específicas en diversas actividades.

La importancia de entender y fomentar el desarrollo de habilidades motoras finas en la infancia temprana radica en su impacto profundo en el desarrollo global del niño. A través de actividades sensoriales, juegos y manipulación de objetos, los niños exploran y refinan sus movimientos, fortaleciendo conexiones neuronales que son fundamentales para su crecimiento cognitivo y emocional.

Habilidades motrices finas

En la etapa preescolar se reflejan los primeros rasgos de los futuros aprendizajes, incluyendo las habilidades motoras finas que se inician alrededor de los cinco meses de vida y experimentan cambios y desarrollos significativos hasta los siete u ocho años. Actualmente se reconoce que estas habilidades motrices influyen en múltiples áreas del desarrollo del niño, como lo cognitivo, perceptivo y psicoafectivo.

La escritura es una de las habilidades básicas para el desarrollo cognitivo del niño, por ello se debe estimular y cultivar a través de diferentes actividades motrices desde muy temprana edad, debido a que el saber y el aprender se centran en acciones gráfico-plástica como el dibujo, pintura, recorte, rasgado que el infante realiza por medio del ejercicio manual. Entendemos por motricidad fina a los movimientos controlados y precisos que el infante realiza a través de la manipulación de objetos y materiales, lo cual tiene mayor desarrollo al ejecutar diversas tareas en la vida cotidiana y escolar el infante al tener dominio de sus movimientos incrementa su independencia manual como premisa para la iniciación de la escritura.

La importancia de la estimulación temprana desde los primeros años de vida no es otra que formar las bases de un crecimiento saludable y la motivación por aprender acerca de lo que se encuentra al alcance de cada uno porque permite potenciar las habilidades físicas, cognitivas, sensoriales y afectivas tanto para los que presentan dificultades de aprendizaje como para los que no. Es decir, ofrece un conjunto de acciones optimizadoras y compensadoras, para alcanzar el máximo nivel de desarrollo personal y de integración social en los niños.

Señales cuando se requiere atención especializada

Es importante prestar atención a las señales que indican dificultades en el desarrollo de la motricidad fina en los niños, ya que esto puede ser indicativo de la necesidad de una evaluación y atención especializada. Si al observar dificultades persistentes en tareas que requieren precisión con las manos, como abotonar ropa, sostener un lápiz o recortar con tijeras, es recomendable buscar ayuda profesional.

En la motricidad fina se pueden presentar problemas como:

  • Dificultades para sujetar lápices o utensilios: El niño puede tener problemas para agarrar o sostener un lápiz correctamente, lo que dificulta la escritura o inclusive el hacer dibujos.
  • Problemas con tareas de la vida diaria: Dificultades para abotonarse, subir cierres o utilizar cubiertos.
  • Incapacidad para realizar actividades de coordinación mano-ojo: Por ejemplo, tener problemas al usar las tijeras, no anudar el cordón de los zapatos o zapatillas.

Causas comunes que provocan problemas

Las dificultades motoras pueden ser causadas por varios factores, tales como:

  • Trastornos neurológicos (por ejemplo: parálisis cerebral).
  • Trastornos del desarrollo (como el TDAH o el autismo).
  • Lesiones físicas.
  • Factores genéticos o hereditarios.
  • Falta de estimulación temprana